“Que nada te defina”

“En realidad, no se trata de ganar nada; más bien todo lo contrario: perderlo todo”.

¿Qué es Satsang?

* Ramanasramam, Arunachala, Tiruvannamalai, India (2019)

El mundo entero busca evitar el sufrimiento y conseguir la felicidad. No estoy hablando de un camino espiritual, místico, ya que por ahí sí que va el real sentido de la felicidad, no. En absolutamente cualquier acto mundano siempre hay un yo que busca ser feliz, un yo que busca una comprensión profunda, satisfacción y la felicidad. El mismo mundo usa frases que se malinterpretan como “conócete a ti mismo para ser feliz”, “no busques la felicidad en los otros, búscala en ti”, “no busques fuera, está dentro”… Hay un sinfín de técnicas psicológicas o de otra índole para en definitiva tratar de hacernos dejar de escuchar a la mente o dejar de darle tanta importancia. Sin embargo, nunca jamás es tocada la raíz, que es esa identidad, esa necesidad de existir a través de lo que aparece. Está malinterpretado.

“La búsqueda de la felicidad está en encontrar un equilibrio”, pero… ¿Quién? ¡Yo, claro! “Un equilibrio en mi vida, un equilibrio en mi existencia…”, que puede pasar por tener dinero, relaciones, amistades, hijos, bienes materiales, una profesión; pero todo eso lo único que hace es seguir afianzando ese yo: “Yo existo, yo soy ésa o ése que tiene esta vida, que ha logrado tales cosas…”. Puedo lograr estar un poquito más tranquila con ciertas técnicas que el mundo me ha puesto en bandeja y que he utilizado, como mindfulness, meditación o yendo al psicólogo. Así puedo conocerme mejor para no escuchar mis miedos y mis agobios porque no son reales, para no escuchar a la mente… “Cuando YO no escucho a mi mente, YO soy feliz y YO lo he conseguido”. Pero hasta ahí se puede llegar por estos caminos.

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* Realizando la Pradakshina a Arunachala con Ganga Mira (2019)

Sobre Macarena

Durante más de cuarenta años Macarena vivió una vida persiguiendo fantasmas tales como llegar a ser alguien, desarrollar sus capacidades, encontrar un sentido a su vida y finalmente, alcanzar la realización espiritual; conceptos todos que muestran hasta qué punto Macarena estaba identificada con la bailarina que fue, la terapeuta que fue, la empresaria que fue y en definitiva, la buscadora que llevaba siendo desde muy temprana edad, cuando a los siete años pidió sannyas ella misma a OSHO.

En un momento dado, la Gracia hizo que conociera a su maestra, Ganga Mira, y después de vivir junto a ella un tiempo y de viajar con ella a la India, la confusión la abandonó.

Para decir quién es Macarena ahora y qué hace, las palabras del viejo Cheng, al cual ella cita muy a menudo:

“No imito a éste o a aquél, no me adhiero a ninguna creencia, no soy adepto de ninguna escuela. En mi naturaleza verdadera no sé nada, no tengo nada, no soy nada, porque allí no hay viejo Cheng. Por lo general, las cosas en las cuales participo, transcurren por sí mismas”.

 De un tiempo a esta parte ha surgido una demanda por parte de ciertas personas de su entorno para que diera Satsang, y desde entonces se sienta a escuchar las preguntas de todo aquél que quiere salir de la confusión.

“El universo entero funciona sin necesidad de nadie ni de nada. El propio cuerpo funciona espontáneamente sin que tengas que hacer nada en concreto. Sucede. ¿De verdad vas a seguir creyendo que en tu caso es distinto? Dime entonces, ¿dónde está el hacedor?”

Media

“¡Ya está aquí! No tengo nada que hacer, nada que entender, ni nada que aprender para ser lo que ya soy. Para de mirar y de comentar todo lo que sucede. ¡Para ya!”